Introducción
El videoarte es en la actualidad una disciplina con la misma presencia
e importancia en la escena artística contemporánea que la
que puedan tener la pintura, la escultura o las instalaciones.
Si bien los primeros vídeos con vocación artística
se realizaron en los años 60, poco después de la aparición
de los medios técnicos, ha sido durante la última década
cuando se ha extendido su uso entre los artistas como medio popular de
expresión. Esta expansión ha sido facilitada, sobre todo,
por el descenso de los precios de los equipos de grabación y edición
así como por la mejora de la tecnología.
La llegada primero de las cámaras de Hi8 y especialmente el lanzamiento
poco después de los equipos de vídeo digital hace ahora
fácil imaginar que un artista pueda disponer, en su casa y para
su uso exclusivo, de todas las herramientas necesarias para la creación
de obras en una calidad cercana a la de los estándares de emisión
televisiva.
Esta accesibilidad y la mejora de las interfaces para la creación
audiovisual ha hecho no sólo que el número de trabajos aumente
de una manera exponencial en el panorama artístico internacional
de los últimos años, sino que también ha permitido
una libertad e inmediatez a los creadores sin antecedentes en este campo.
Es por estos motivos por los que el videoarte despierta un gran interés
entre los artistas, y ha sido adoptado incluso por los que han sido formados
o practican otras disciplinas. El formato audiovisual permite expresar
de una manera inmediata los intereses que pertenecen a nuestro tiempo,
ya que el vídeo es parte del lenguaje con el que nuestro mundo
se construye en la actualidad.
25hrs se dirige a este amplio colectivo de artistas pero también
a ese gran sector de la población formado ya en la cultura de la
imagen electrónica: varias generaciones que han crecido en el entorno
de la televisión, del cine de los efectos especiales, de las cadenas
de videos musicales, de la música electrónica y de las redes
informáticas. Este público se acerca cada vez más
al videoarte en busca de obras creadas con elementos técnicos y
temáticos que reconoce como suyos.
Presentación
25hrs es una selección de vídeos realizados por artistas
internacionales, de todas las tendencias y entornos culturales, a partir
del año 1990, proyectada ininterrumpidamente durante un día
completo. Las obras han sido escogidas de tal forma que dan una visión
general y completa del videoarte actual. El orden de proyección
se cuida de tal manera que los ritmos de las obras se refuerzan entre
sí. La selección y el diseño de la sesión
tienen también en consideración mantener la atención
del espectador a lo largo del desarrollo de la jornada. El flujo de las
imágenes alterna momentos de gran intensidad con episodios más
contemplativos.
Desarrollo del acontecimiento
El acto comienza a las 7 de la tarde del viernes con la proyección
de la película "The Man with the Movie Camera" de Dziga
Vertov del año 1929. Esta película ocupa "la hora 25"
por ser una obra pionera y muy reveladora del espíritu del artista
a la hora de ver, cámara en mano, el mundo contemporáneo.
Prologa de manera inmejorable al resto de los trabajos en la muestra.
A continuación y sin interrupción durante 24 horas se muestran
alrededor de 250 obras de videoarte, con duraciones de entre uno y veinte
minutos. Los artistas y sus obras han sido elegidos por su variedad de
procedencia, por sus distintos registros videográficos y por pertenecer
a diversos grupos temáticos. Muchas de las obras reflejan la tendencia
actual del arte a borrar los límites con la moda, el diseño
gráfico, la arquitectura, la televisión, el cine, etc. Se
favorece la selección de las obras más libremente creativas
que hacen un uso inmediato de los recursos técnicos, frente a las
grandes producciones de artistas consagrados, ya que conectan más
con el amplio público al que va dirigido el acto.
Características específicas
25hrs muestra una gran variedad de actitudes y comportamientos de artistas
de nuestro tiempo en la manera de acercarse a los problemas de la sociedad
contemporánea. Las condiciones de la sala, la selección
y el orden de su proyección permiten la contemplación óptima
de las obras, ofrecen la ocasión de contrastar técnicas,
temáticas y registros e invitan a disfrutar de ellas en un acontecimiento
artístico singular. Se distancia claramente, en su formato y contenido,
de los festivales y de las exhibiciones en salas de exposiciones de arte.
Las salas de exposiciones y galerías de arte, en su mayoría,
no han sido creadas para mostrar obras en vídeo, aunque hayan asumido
esta función recientemente por las necesidades de la creación
actual. En muchas ocasiones es imposible lograr que la iluminación
se adapte a las condiciones optimas de proyección, ya sea por la
disposición de las ventanas y puertas, o por la existencia de iluminación
accesoria para obras de otro tipo que conviven en la sala. El sonido de
las obras en vídeo, o los asientos que ayudarían a la contemplación
reposada, muchas veces son reducidos a su mínima expresión
para que no disturben al resto de las obras. Es por estos motivos que
requiere muchos viajes, muchas visitas y una atención constante
a la escena artística ver un reducido número de obras en
vídeo.
En el caso de los festivales el interés principal consiste en mostrar
las novedades en el mercado audiovisual, aunque sea a costa de no dar
una visión tan completa de los diversos registros que el medio
permite y de la gran variedad geográfica y temática. Los
festivales de vídeo están más bien dirigidos a profesionales
y son, por tanto, otras las prioridades.
La ventaja que aporta 25hrs frente a estos formatos de exhibición
es que, por la calidad y las características de la proyección
y de la sala, permite ver las obras en unas condiciones óptimas.
Muestra un gran número de videos en un solo acto lo que proporciona
al público una imagen completa de lo que es el arte actual en poco
tiempo. Está especialmente dedicado al videoarte internacional,
que es más difícil de ver para el público de Barcelona.
El espectador recibe toda la información sobre las obras y autores
antes de la proyección, para que durante ésta su atención
esté dedicada a lo más relevante de cada una de las propuestas
que hacen los artistas en sus obras.